Por Eugenio Perdomo
Cuando se tiene el tiempo para sustraerse de la cotidianidad que nos mantiene por lo general absortos, uno se sienta a reflexionar y se pregunta: ¿que pasa en nuestra sociedad? y vienen como mareas centenares de ideas que nos transportan a extensos diálogos internos, lucubraciones mentales que maroman tratando de entender el por que de nuestra situación y como si estuviésemos en el columpio de un trapecista, meciéndonos y viendo bajo nosotros, sintiendo la incertidumbre que nos proporciona la obscuridad, que en lo intenso de su negrura, no permite conocer si existe una red que en caso de caer nos sostenga. Sensaciones que nos confunden o distraen, intermitencia de consciencia que en el devenir, es casi una utopia que imposibilita darnos cuenta de la manipulación a la que nos hemos sometido, renunciado a nuestra humanidad para costearnos el derecho a la vida.
Esclavos de nuestra existencia, la vida pasa por nosotros y muchas veces sin notarlo hasta sentarnos en una mecedora que recordamos era de la abuela, vienen los recuerdos desde la infancia ha sido toda una vida, sacrificado siempre, en la que sin darnos cuenta hasta ese mismo instante, en que palpamos, gratuitamente renunciamos al derecho a la vida.
Desconectados, en ese breve lapsus nos encontramos que desde niños fuimos escogidistas, liceistas, perredeistas, reformistas, peledeistas… y que cada cuatro años, después del 78, apenas 9 veces para los mas viejos que lo hemos visto, y entre nosotros la primera honestamente no la recuerdo, me confunde, pues con 7 que iba yo a estar enterado por grande que fuera haber sacado al repudiado Balaguer de ese entonces, al de los 700 millonarios, el barrio El Millón y una sociedad dominicana donde los pobres de aquel entonces que eran simplemente los campesinos que emigraban a la ciudad y dejaban el campo, pero al fin y al cabo, pobres en su condición de desprovistos del capital, con su trabajo, cualquiera que fuese, cuando lo obtenían, se permitían planificar una vida relativamente digna. En aquel entonces es Balaguer malvado, Trujillista, asesino, muñequito de papel del imperialismo Yanki y demás forma en que fue bautizado, por lo menos mantuvo el Estado de un tamaño que los 700 nuevos millonarios, fruto de los primeros vestigios de la corrupción, no eran tan amargos, incluso fomentaban negocios, empresas, fincas agricolas, todo era viable, hasta con un pequeño sueldo. Incluso sus generales introducen la droga al país con apoyo de la CIA como alternativa al activismo juvenil, se promueven en la prensa como elixires mentales.
Retomandome, entonces masivamente votaron para sacar a Balaguer en el 78, Guzmán suicidase, pues la moral del hombre responsable no le permitió aceptar que incluso los suyos se mancharan con lo del Estado; los días de Majluta y la división del PRD porque habían probado el nectar de manoseo del tesoro nacional; en el 82 después de los primeros disturbios del PRD, Jorge Blanco y todos recordamos como entraron los BMW, estaban por doquier, viajes a Hawaii, Piñas a $150, en el 90 Balaguer, el juez Severino y el ex preso, cuando el ni probó esas piñas. Pero con todos los millones de piñas que se compró en ese gobierno, las fiestas y los viajes, el Estado era aun pequeño y relativamente todo era estable, mas pobres pues se abandonaba la inversión en los campos y estos continuaban emigrando y poblando las riberas. Balaguer mantiene en 10 años el Estado de su justo tamaño, prudencia y la economía rebosante con un turismo en desarrollo, el anti haitianismo mantuvo a los del otro lado allá. Llegado el año 2000, todo fue trancarle el paso a Peña con el pacto patriótico y el comunismo olvida sus mártires, se junta el corecato con el Balaguerismo y llevanle al PLD la formula de una posibilidad a base del odio, a base de dividir la sociedad y negar una mayoría real, promoviendo una mayoría de oportunidad. Nunca antes había vístose a nuestra nación resplander como en ese primer gobierno de Leonel, por primera vez es un orgullo ser dominicano, sus brios le llevaron a grandes logros, tantos que olvidaron ser una minoría y en el 2004, Danilo se transa y renuncia a su opción en una segunda vuelta, quitandole el derecho constitucional al pueblo a la mayoría que oportunamente le daría el triunfo nueva vez al PLD, pudo mas el orgullo de un partido que lloró ante constatarse minoría y abrieron paso al mas grande desafuero de nuestra historia política y económica, con un Estado potente que le entregó Leonel, la cosa estaba abultada, pues el Estado había adquirido otra dimensión, ya no lo manejaba cualquiera, había que ser un experto para tal hazaña, situación que Hipolito además de no saber manejar, percatándose que no era una finca, choca con el principe benefacotr de la sociedad de esa década Mr. Ramoncito Báez Figueroa, quien abiertamente apoyaba al PLD y Leonel, perfilandose incluso como su vicepresidente. Amenazado el ego del volado ex-presidente y sus intenciones continuistas, actuó como gallo de pelea sin medir las consecuencias y llevó a nuestra sociedad a la catástrofe, 55 pesos por 1 dólar, algunos lo aprovecharon bien, llegaron los Ferraris, nunca antes se habían visto, nuestra economía no había parido ese tipo de individuos aun, el exceso de flujo a velocidad no se había conocido, drogas al por mayor en todos los barrios, Quirino hasta heroína regalando para crear un nuevo mercado, si hubiese justicia a Hipolito le habrían crucificado. 2004 redención, san Leonel, ese es, el Mesías, se le deposita la confianza y en vez de poner su pericia en práctica, se embebe en los grandes proyectos, su legado patrimonial al pueblo, hospitales, carreteras, metro; el reformador de la constitución. Se abstrae y delega de una forma, que critica al gobierno y la corrupción como si viviera en Holanda y no supiera quien nos gobernara, el Estado crece y crece y crece y uno no sabe hasta cuanto, de 50,000 millones el presupuesto se lleva a 300,000 millones, los policías siguen ganando 6,000 y no les dan ni para su lombriz, critica la corrupción de los partidos, el interés de movilidad social, olvidando el status que otrora hace tan poco tenían sus funcionarios, hoy casi todos potentados millonarios. Cámara de Cuentas, Depreco, Comisión de Etica, y ni decir de la Procuraduría, ni un solo caso, aquí la única corrupción para el sistema ha sido la del Renove. Entre tanto y tanto, Balaguer viene quedando como un santo, le llaman padre de la democracia, pero de que democracia.
Volviendo, la vida se nos va y vemos lo mismo todo el tiempo, cada vez menos oportunidades, mas dificil la vida, muchos muriendo de hambre, indiferencia, indolencia, avaricia y ego de unos cuantos por encima del conjunto de ciudadanos que nos llamamos Nación Dominicana, que nos hemos asociado para estar mejor y cada vez que ponemos un administrador solo estamos peor. Todo esto visto en este flash instantáneo, sufriendo la amargura de una condena a un circulo vicioso que cada vez empuja a mas al abismo de la corrupción.
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