Por Eugenio Perdomo
Esta foto es para comprender lo que hace el gobierno con acciones como estas
Sin lugar a duda, el gobierno no encuentra como distraer a esta sociedad, independientemente que desde hace tiempo la confunde, con una inversión publicitaria que supera los seis cientos millones de pesos mensuales.
Los métodos que asume el equipo de Leonel Fernández para distraer y confundir son muy variados. Hoy día uno de los mas empleados son las denuncias querellas y como se promueve la sala constitucional, también los llamados recursos de inconstitucionalidad, cuyo único fin, no es otro que el de avalar o justificar la necesidad de esa sala, a la cual Leonel apuesta, como única vía de escape, al encarcelamiento que devendrá despues de los juicios que le esperan, terminada esta gestión.
Estas acciones que en el marco legal dominicano, pueden interpretarse como parodias y vulgares burlas a nuestra sociedad, las vemos todos los días y los querellantes o depositantes hacen malabares para que las mismas sean de conocimiento público, es una pena se relaje de tal manera con nuestra justicia, y peor aun que se pretenda confundir al pueblo con estos ridículos actos que emanan del mismo gobierno y por eso el título de este artículo, ante la actitud de autoflagelación que redunda últimamente con estas charlatanerías a las que la prensa nacional debe poner especial atención, pues no son mas que lo que hemos dicho.
La mas ridícula de todas, es la querella por desfalco al Secretario Administrativo de la Presidencia, una que además brinda la oportunidad al ministro Luís Manuel Bonetti, de salir honrosa y decorosamente de la misma, una vez se aclare el plazo en que el maestro de las artes plásticas dominicana, el profesor Dionisio Blanco, entregará las esculturas encargadas y que son motivo de tan disparatada querella. Con ella como con otras querellas también alegres que hacen agrupaciones por ahí, solo se pretende distraer la atención de pueblo hacia verdaderos procesos de lucha social, que se encaminan favorablemente, tal y como ha reconocido la ONU, llevando confusión a la población y acaparando cámaras para promoverse personalmente y en algunos casos incluso tratar de avalar enteléquias de cuestionada conformación, tal y como es el caso de la agrupación que usurpa nuestro nombre y que es objeto de una litis que será fallada en los próximos días, en la Oficina Nacional de la Propiedad Intelectual ONAPI.
Ojalá y la prensa aprenda a reconocer estas maniobras y dejar de sensacionalizar tales actos, para que podamos enfocar nuestros propósitos hacia la ¨Conquista del Cambio¨.

















Emula a Leonel, que se da unas nalgaditas para distraernos.
Explicame la imagen….