Los últimos gobiernos de Leonel Fernández Reyna y la apreciación de Jesús de Galíndez sobre las dictaduras hispanoamericanas

Por Eugenio Perdomo

En la introducción a su tesis doctoral ¨La Era de Trujillo¨, Jesús de Galíndez dedica el primero de los puntos al esbozo de las características que definen a la dictadura hispanoamericana del siglo XX, elucidando en ella que la diferencia y característica esencial consiste en  adoptar una estructura formal de democracia occidental, donde existe una Constitución, se celebran elecciones periódicas, el Gobierno está dividido en los tres poderes clásicos, se proclama el respeto a los derechos humanos e implementan algunas innovaciones recientes de tendencia social. Pero todas y cada una de esas instituciones democráticas se pervierten en la práctica, a fin de convertirlas en meros instrumentos al servicio de la voluntad omnímoda de un hombre que puede ser Presidente de la República o no serlo por temporadas.

Galíndez afirma que esta tipología de dictadura merece otro nombre para su identificación en Ciencias Políticas, por lo que por sus características entiende mas favorable llamarles tiranías.  Ya que las dictaduras responden a un régimen formal propio y estos gobiernos simulan legitimidad aunque se encuentran en franca violación a la ley formal. No existe en ellas una filosofía ideológica, es solo un poder basado en la ley del mas fuerte, haciendo uso discrecional y valiéndose de los recursos del Estado.

Señala que el principal síntoma de las tiranías es la modificación o reforma constitucional, a fin de otorgar mas facultades al Presidente y restárselas a los demás Poderes del Estado, a fin de suspender garantías constitucionales y libertades individuales; prorrogar un mandato presidencial o crear escenarios para sus propósitos particulares. Por medio de estas implementaciones, llega el momento en que el tirano no se  preocupa por alterar la forma del Gobierno, porque prefiere conservar esa apariencia democrática y someter todas las instituciones estatales a su capricho.

Cita como perfeccioniadores de este modelo a Porfirio Díaz en México (1877-1911) 34 años de gestión y a Juan Vicente Gómez en Venezuela (1908-1935) 43 años de gestión, cuya prolongación logró un grado de estabilidad que permitió se convirtieran en modelos a imitar por otros. El último modificó la Constitución varias veces y ambos simularon la celebración de elecciones libres, en que aveces de hecho eligieron hasta a otro presidente, manteniendo ellos el poder de hecho. Mantenían además la apariencia de que El Congreso y La Justicia eran independientes, a pesar de que solo eran instrumentos para ejecutar sus dictados. Ellos además proclamaban el respeto a los derechos individuales, lo que era inexistente en la práctica.

Siglo XXI. La vocación tiránica de gobernantes hispanoamericanos adquiere otro matiz, abanderándose en algunos casos de ideologías y de conceptos ya superados, como lo es el de los grandes bloques sistemáticos. El tirano hispanoamericano de hoy se entiende por encima de los demás poderes y al ver el fracaso de la imposición de su voluntad, en el caso concreto de Honduras y la forma en que los poderes del estado frustraron el deseo de violentar lo constitucionalmente establecido, se promueve un nuevo organismo internacional y supranacional para proteger sus dictados, disfrazándole de instrumento para la salvaguarda de la democracia. Cada uno de ellos han promovido y no se cansan de promover  cambios sustanciales en las Cartas Magnas de sus países, incluso han identificado la forma de ganarse la voluntad de las masas ignorantes, introduciendo cambios que supuestamente se constituyen en ampliación de las garantías soberanas, pero que en la realidad no se aplican.

Leonel Fernández Reyna y la República Dominicana de Hoy. Los dominicanos hemos palpado un cambio en la forma de gestión del Presidente Fernández en sus pedimentos al Congreso Nacional, tanto en la forma en que las consultas para la modificación de La Carta Magna no fueron vinculantes e impuso la que traía bajo la manga, para simplemente renovarse el liderazgo perimido en un escenario que descartaba la reelección presidencial,  así como para limitar las facultades del poder judicial, tratando de evitar la acción de la justicia que pudiere recaer sobre su persona. en ese mismo Congreso Nacional impuso la aprobación al adendum del contrato con la Barrick Gold, para que dicha contratación se aprobara de urgencia en horas, siendo un tema delicado y de vital importancia para nuestro país y su futuro económico, pues comprende nuestras mas ricas y abundantes reservas mineras, a la vez que compromente nuestro ambiente. Lo último que hemos visto es el sometimiento de una emisión de bonos por mil millones de dólares, en pleno escenario de campaña electoral y posterior a una carrera de empréstitos que acercan a nuestra deuda a los 30mil millones de dólares. ¿Hacia donde nos lleva el Presidente y la forma en que maneja a su partido? Esa es la pregunta que debemos hacernos los dominicanos. Estamos seguros que cualquiera que sea la respuesta que encontremos, nos llevará directamente a involucrarnos en los espacios de participación democrática, como  a considerar y valorar la necesidad de ponerle freno a estos derroteros, cerrando el paso al PLD y aliados, así como al PRD que es cómplice de tal realidad, por eso nuestro llamado reiterativo de la necesidad de impulsar nuevos partidos políticos emanados de las necesidades del presente, comprometidos con superar esta realidad tan obscura.

En la Dominicana de hoy, Leonel no solo ha superado las características definidas magistralmente por Galíndez, el ha perfeccionado en base al clientelismo político, al desangrado de las arcas y el erario público, todo la estructura de alienación democrática, para promoción de su régimen, para imponer una dictadura con apoyo popular, por medio de instrumentos que sellan el atraso y la improductividad, como la marginalidad de nuestra nación. Realidad que ha de ser enfrentada, con la necesaria participación, de los dominicanos que nos hemos mantenido por largo tiempo al margen del ejercicio de la política partidaria.

¡Unidos podremos!


This entry was posted in Toy Jarto and tagged , , , , , , , , , , , , , , . Bookmark the permalink.

One Response to Los últimos gobiernos de Leonel Fernández Reyna y la apreciación de Jesús de Galíndez sobre las dictaduras hispanoamericanas

  1. juana says:

    genial y para echarse a llorar

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados con *

*

Puede usar los siguientes atributos y etiquetas HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <pre> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>